I fought them all
Después de un prolongado y criticado silencio, vuelvo al blog a ver si consigo que mis pocos y amables lectores tengan alguna alegría de vez en cuando. No será fácil pero a ver si se consigue un ritmo de posteo normal.
El sábado celebramos el día del CI, una orgía de satisfacción es lo que vivimos en la sierra madrileña, la cervecería de Los Molinos rebosó alegría mientras algunos desbordaban cervezí… TI. Y para que luego digan que la juventud se pierde entre fiestas, naipes y botellones; tras echar un musete en el que el Alambres derrochó suerte, hablando con Sub y con Banano volvimos a un lugar común.
Y es que es muy cierto que lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada. La pregunta es el alcance de esa nada: ver que apalean a una vieja y no defenderla, creer en algo y no vivir así, no preocuparse de aprender para cuando llegue el momento, pensar que habría que prohibir según que ideas, olvidarse de defender las propias convicciones, poner el control de otros por encima de la responsabilidad personal… distintos tipos de nada, algunos ni siquiera nos lo parecen.
No parece que aquí haya una gran tradición de hacer otra cosa que la que te manden. Hasta que no hubo una guerra la gente se quedo callada, con Franco todo el mundo estaba en contra pero la Plaza de Oriente seguía llena, siete años después todo el país es socialista y así hasta hoy. De hecho, en España hacemos lo que nos dicen y esperamos que, como les obedecemos, cubran todas nuestras necesidades.
¿Y si no lo hacen? ¿Si no nos gusta lo que hay? ¿Cuál es la solución? Supongo que cada uno tiene las suyas, la de algunos es aportar más para que el Estado lo solucione todo, la mía es libertad individual y responsabilidad personal.

con libertad y buscar la verdad…no digo mas.
perdon y sobretodo ser felices y bueeeeenos.
Comment by stone — October 11, 2006 @ 5:59 pm